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La moda, como afecta y se refleja en nuestra personalidad, desarollo y autoestima
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En nuestro nuevo post y como avance del  curso que impartiremos junto a Matilde Párraga, diseñadora  especializada  en imagen personal, vamos a reflexionar sobre el desarrollo de la personalidad y la autoestima y como se relacionan con el mundo de la moda.

La Moda,  durante años ha impuesto su personal canon de belleza, presentándose a través de prototipos con características físicas y entornos muy alejados de la media. A esto, sumamos la manipulación que  las nuevas tecnologías hacen a su vez de estos prototipos.  Cuerpos y rostros de proporciones imposibles y vidas idílicas asaltan nuestras redes y todo tipo de cauces de comunicación a diario. Constantemente se nos bombardea con mensajes que nos incitan a asociar estos cánones con el triunfo y el éxito y lo que es peor, se no muestran como un referente a seguir sin tener en cuenta nuestras  características personales y nuestro entorno, que poco o nada tiene que ver la mayoría de las veces con  ese ideal.  Estos referentes están hoy en día, amparados normalmente por un potente mercado y como tal debemos de entenderlos.

Caso distinto es cuando las tendencias arrancan de la calle  donde  es frecuente que aparezca anexada a otros lenguajes como es el de la música y a los movimientos juveniles.  Juventud, adolescencia y la necesidad de unificarse dentro de un grupo  con un mismo soporte de valores suelen ser su origen. El margen que se deja a la propia identidad dentro de la unidad depende de la rigidez del grupo que la abandera. Aunque no están respaldadas por un mercado es frecuente que éste, se haga eco de ellas.

Si no tenemos seguridad en nuestra propia identidad es posible que la presión que ejerce la imposición de estos ideales de belleza, llegue a generar frustración  en nosotros,  dañando el normal desarrollo de algo tan vital como es la Autoestima.

Por el contrario, cuando lo que llevamos puesto no discute con nuestra personalidad, nos envolvemos de armonía, e independientemente de que el resto se identifique o no con nosotros, aparecemos siempre como auténticos. Creamos nuestro propio estilo sin necesidad de plegarnos a ningún canon preestablecido. Mirarme a sin compararme con nadie, descubrir aquellos rasgos físicos y personales que me definen y como gestionarlos a través de mi imagen personal para desarrollar  los  más positivos y saber gestionar aquellos con los que estoy en desacuerdo, conseguirán que el mejor referente a seguir por ti, seas tu mismo.  Pero antes de adentrarnos de sumergirnos en el lenguaje con el que se expresa la moda y como ponerlo a mi servicio, dejemos claro  tres conceptos vitales Autoestima, Desarrollo y Personalidad.

Comenzaremos por definir la autoestima,  según Maslow,   la autoestima se refiere a la necesidad de respeto y confianza en uno  mismo. La necesidad de la autoestima es básica , todos tenemos el deseo de ser aceptados y valorados por los demás. Satisfacer esta necesidad de autoestima hace que las personas se vuelvan más seguras de sí mismas. El no poder tener reconocimiento por los propios logros, puede llevar a sentirse inferior o un fracasado.

La autoestima significa quererse a sí mismo. Es respetarse y tenerse confianza, es gustarnos, querernos y saber que podemos hacer lo que nos propongamos,  la falta de autoestima sin embargo  significa sentirnos culpables, indefensos, vulnerables, tenerle miedo a la vida y a sus retos,  en pocas palabras, ser infelices, dependientes y sin la fuerza suficiente para remediarlo por eso es tan fundamental en la personalidad de cualquier ser persona.

Una autoestima sana significa conocer nuestras virtudes,  ser capaz de desarrollarlas y potenciarlas, también conocer nuestros defectos, identificar los que podemos mejorar y ponernos a trabajar en ello pero también ser capaces de asumir aquellos que puedan ser inevitables, pero no por ello hundirnos por no ser capaces de retirar el foco de ellos y centrarlo en aquellos que seguro tenemos en el conjunto de nuestra personalidad.

El desarrollo de una  autoestima adecuada está íntimamente ligado al desarrollo de la personalidad, estos procesos comienzan desde la infancia y en estas primeras fases estarán condicionados por las características de  por la estructura familiar la autoestima. Mensajes tales como “ten cuidado…” sobreprotección y generadores de miedos, “Déjalo es muy difícil…” “no vas a ser capaz…” como diálogos que generarán inseguridad, también aquellos que generan excesiva autoexigencia, “ “está bien pero …” si hubieras hecho …. Estaría mejor, te ha faltado” siempre centrado en lo que les falta no en lo conseguido.

La infancia y los mensajes del entorno familiar comenzarán a definir cuál será el camino del desarrollo de la autoestima y condicionará un adecuado desarrollo de la personalidad, como mencionó Erikson  “confianza básica contra desconfianza”.

En estas posteriores comenzamos a interactuar con las personas que nos rodean, ojalá  lleguemos a esta fase con una base sólida que nos permitirá afrontar  estos momentos de una manera adecuada y eficaz.

En este sentido hay etapas en la vida durante las cuales damos  importancia a la opinión de los demás, haciéndonos dudar o cambiar nuestros criterios y percepciones personales, estas influencias o cambios no tienen por qué ser negativos si somos capaces de integrarlos en nuestra personalidad. En mi opinión estas influencias te flexibilizan y te permitirán adaptarte al entorno de una manera eficaz, ser rígido,  con criterios excesivamente firmes pueden dificultar la integración futura en la sociedad.

En la adolescencia y juventud, damos más importancia a la opinión de los demás, aparece la necesidad de sentirse adaptado y aceptado por el grupo.  Es este momento cuando tomamos conciencia de nuestra apariencia física y de nuestros gustos, buscando entonces integrarnos en un grupo de iguales donde sentirnos cómodos y realizados.

Es también en estas fases cuándo tendremos que enfrentarnos a los primeros fracasos y las primeras experiencias negativas , resulta básico integrar en nuestra personalidad conceptos y filosofías tales como  “del fracaso y las experiencias negativas también se puede aprender” “lo importante no es las veces que fracasas si no la capacidad de levantarte e intentarlo de nuevo” y demás pensamientos saludables.

Tolerancia frente al  fracaso y la resiliencia ( capacidad de los individuos  de superar periodos de dolor y situaciones adversas) ambos  son conceptos básicos a la hora de fortalecer nuestra autoestima y desarrollar una personalidad que nos permita adecuarnos a las experiencias y acontecimientos que se nos presentaran a lo largo de la vida.

La infancia y la adolescencia son periodos fundamentales pero  la autoestima es un proceso de aprendizaje que dura toda la vida,  y que para que sea saludable debería tener en cuenta los siguientes aspectos, además de los mencionados con anterioridad:

  • Confiar  en nuestros criterios y no  sentirse culpable cuando  otros estén en desacuerdo.
  • No te dejes manipular por aquellas personas que lo intenten.
  • No obsesionarse con el pasado.
  • No generar continuos miedos hacia el  futuro.
  • Confianza en la  capacidad para resolver problemas
  • Aceptar que existen diferencias individuales en capacidades, actitudes, criterios y habilidades .
  • No generar frustración por los éxitos y logros del resto de las personas, céntrate en construir tu propio camino.
  • Respeta y colabora con la gente de tu entorno, relacionarse enriquece nuestra personalidad.

La baja autoestima se manifiesta a través  de algunas de  las siguientes características

  • Sentimientos de tristeza y depresión.
  • Sentimiento de incomodidad con la gente
  • Miedo excesivo  a la crítica.
  • Sentirse dependiente de los demás
  • Frente al fracaso o las experiencias negativas , siente que todo es su culpa y  magnifica las consecuencias de sus actos
  • Sensación de no ser aceptado por los demás
  • Tendencia al perfeccionismo o autoexigencia exagerados. Con una autocrítica excesiva.
  • Dejarse manipular  para ser aceptado
  • Dificultad para hablar sus propios sentimientos.
  • Satisfacción por el fracaso ajeno
  • Conductas  de evitación, miedo al cambio. Indecisión como forma de gestionar los retos
  • Percepción negativa de sí mismo y de los demás.

 

Autores

Matilde Párraga, diseñadora  especializada  en imagen personal

Carlos R. Adeva. Adal  Psicólogos

Matilde Párraga presentando nuestro próximo curso sobre autoestima y moda en Onda Cero Sierra

Escucha 1´10 la entrevista a Matilde Párraga

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