Sin lugar a dudas las nuevas tecnologías han modificado la manera en que nos comunicamos y discutimos no solo con la pareja, también con los amigos, jefes y compañeros de trabajo.
Todos hemos experimentado y en ocasiones sufrido conversaciones interminables, que en ocasiones no somos capaces de gestionar y mucho menos de finalizar, conversaciones circulares, otras que derivan de un tema a otro, algunas que inicialmente era satisfactorias y que se complican llegando en ocasiones a derivar en conflictos. Por supuesto también existen aquellas de las que disfrutamos, nos llenan de alegría y satisfacción.
Sin embargo hoy en nuestro post queremos reflexionar sobre este tipo de comunicación la a través de whatsapp o similares, pero en esta ocasión lo vamos a centrar en las discusiones.
En general este tipo de comunicación tiende a negativizarse frente a la comunicación clásica, la cara a cara. Últimamente mi opinión sobre este asunto esta variando, ¿estamos seguros de que discutir a través Whatsapp, no tiene beneficios?
Antes de empezar mi reflexión me gustaría dejar claro, que lo importante es comunicarse, independientemente de cuál sea el canal utilizado.
Volvemos a la pregunta anterior, ¿discutir a través Whatsapp tiene beneficios? En mi opinión discutir a través de estas aplicaciones tiene numerosos beneficios, los primeros harían referencia al control de la impulsividad tanto en los contenidos como en las formas, cuantas veces nos hemos arrepentido de haber dicho algo inadecuado o de haber elevado el tono de voz, aumentando la tensión y derivando la discusión a aspectos personales alejados del motivo inicial y real de la misma.
El segundo aspecto básico es sobre el contenido de la discusión, “el clásico” es que tú has dicho… frente ha yo no he dicho eso, tener acceso a la discusión completa en cada momento permite un claro análisis de la posición de cada interviniente, sobre todo si se utiliza de una forma adecuada.
Hay un tercer aspecto a destacar, la inseguridad. Existen personas cuya inseguridad les incapacita para afrontar una discusión de una manera eficaz, sin embargo muchas de ellas si son capaces de afrontarla y superarla cuándo no están en presencia de su interlocutor o cuando disponen de más tiempo para reflexionar sobre su respuesta y como expresarla.
Como en todos los aspectos de la vida no todo son beneficios, existen inconvenientes, tales como la frialdad, la no posibilidad de uso de la ironía, la posibilidad de la malinterpretación, este último también ocurre en la comunicación verbal y quizás en mayor medida, también existe alguno más de menor trascendencia.
En mi opinión un inconveniente destaca por su importancia, se pierde complicidad y afecta a las emociones que se suponen a las comunicaciones interpersonales. En este sentido yo establezco una clara distinción en función del clima de tensión y conflictividad existente entre los interlocutores. Sin duda en relaciones estables, satisfactorias y sin grandes conflictos, la comunicación no se puede basar en conversaciones o discusiones a través de estos canales, pero si me parecen adecuadas cuando el nivel de conflictividad es elevado o cuando uno de los interlocutores no es capaz de expresar sus sentimientos o criterios de una forma adecuada.
En cualquier caso nada es blanco o negro y por supuesto en este caso no existe la incompatibilidad de ambos canales, quizas en función del estado emocional de las personas y el contexto general de la relación.
Este post es una reflexión personal, os invito a participar en el debate.
Loading images...